Entre motores, prejuicios y maternidad: joven desafió los límites para convertirse en mecánica
A los 18 años, mientras cursaba Mecánica Automotriz, a través del Programa de Formación Dual (Produal) del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional, Infotep, Janneyri Nicol González recibió una noticia que sacudió por completo su vida: estaba embarazada.
En un entorno dominado históricamente por hombres, donde ya enfrentaba miradas de duda y prejuicios por decidir estudiar mecánica automotriz, la maternidad llegó como un nuevo desafío físico, emocional y económico.
“Pensé que mi vida se frenó, porque estaba atravesando una de las etapas más importantes de mi formación. Sin embargo, pese a los pensamientos que me invadían, no me detuve. Con el apoyo de mi familia y del Infotep, lo logré”, recuerda.
Lo que para algunos pudo representar el final de sus metas, para ella terminó convirtiéndose en la razón para luchar con más fuerza. Mientras aprendía sobre transmisiones, motores, sistemas de frenos y diagnósticos automotrices, también se preparaba para ser madre.
Entre herramientas, talleres y largas jornadas de formación, Janneyri descubrió que no estaba dispuesta a renunciar a sus sueños.
Hoy trabaja en los talleres de Movilidad Inteligente Martí, una empresa especializada en camiones y, además, ofrece servicios como mecánica independiente, reparando distintos tipos de vehículos.
“He aprendido desde lo más simple hasta lo más complejo. La mecánica no es solamente fuerza; requiere inteligencia, lógica y análisis”, afirma con seguridad.
Desde antes de iniciar su carrera tuvo que enfrentar comentarios y barreras que buscaban limitarla por ser mujer. Uno de los episodios que más la marcó ocurrió cuando un propietario de taller, vecino suyo, se negó a contratarla como mecánica porque “no procesaba ver a una mujer mecánica”.
En lugar de una oportunidad en el taller, le ofreció trabajar como secretaria, alegando que ese era “un oficio para mujeres”.
“Posteriormente quisieron volver a ofrecerme trabajo en el área, pero decidí no aceptar, porque quería trabajar en un lugar donde confiaran realmente en mi capacidad”, relata.
Lejos de rendirse, continuó preparándose y acumulando experiencia en distintos espacios del sector automotriz, demostrando con resultados que podía realizar trabajos complejos al mismo nivel que cualquier técnico.
Con el tiempo, los prejuicios comenzaron a quedar atrás y las capacidades hablaron por sí solas. Sin embargo, más allá de abrirse camino profesionalmente, Janneyri asegura que uno de sus mayores motores ha sido su hijo.
“Cuando uno se convierte en madre entiende que no puede rendirse tan fácil. Mi hijo me dio más razones para seguir luchando y demostrarme que sí podía”, expresa emocionada.
Hoy sueña con abrir un "Taller Express y gomera 24 horas” en un terreno que le regaló su padre en la Circunvalación. Pero su proyecto va más allá de un negocio. Quiere crear un espacio donde otras mujeres también tengan oportunidades dentro del área automotriz y donde las capacidades pesen más que los prejuicios.
“Anhelo tener un centro automotriz donde trabajen mujeres y donde los clientes puedan confiar plenamente en sus capacidades técnicas. Quiero que llegue el día en que la gente deje de sorprenderse porque una mujer arregla vehículos”, sostiene.
La historia de Janneyri Nicol González refleja cómo la formación técnico profesional puede convertirse en una herramienta capaz de cambiar destinos, derribar barreras y devolver esperanza, incluso en los momentos más difíciles.
La directora general del Infotep, Maira Morla Pineda, destacó que historias como la de Janneyri representan el verdadero valor de la formación técnico profesional como instrumento de inclusión, superación y movilidad social.
Morla Pineda afirmó que cada mujer que decide prepararse en áreas tradicionalmente masculinizadas contribuye a romper estereotipos y abrir camino para nuevas generaciones.
“Janneyri representa a miles de mujeres dominicanas que han decidido enfrentar los obstáculos con valentía y preparación. La formación técnico profesional permite descubrir capacidades, generar oportunidades y demostrar que el talento no tiene género. Cuando una madre se supera, inspira a su familia y también transforma su comunidad”, expresó la directora general del referido centro materialparamanualidades.es.
Contenido original en https://listindiario.com/la-vida/20260529/motores-prejuicios-maternidad-joven-madre-desafio-limites-convertirse-mecanica_907534.html
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